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Historia

HISTORIA DE LA PROVINCIA DE SUCUMBIOS

Sucumbíos, corresponde al nombre de los primeros pobladores que hubo en ésta zona en el siglo XVI, lamentablemente no existe un estudio profundo sobre “Los sucumbíos”, pero desde la llegada de los españoles, los historiadores describen la vida de esta provincia ligada a la provincia del Napo, hasta cuando consiguió su independencia político-administrativa.

NACIONALIDADES Y PUEBLOS ANCESTRALES

Nuestra Provincia por millares de años, antes de la llegada de los españoles estuvo habitada por grupos  étnicos y tribus como Huaorani, Shuar, Ashuar, Kichwa, Siona, Secoya, Awà, Cofán, Záparo y Quijos, que todavía viven tradicionalmente, aunque en menor escala, en el territorio.

Esta gente y grupos indígenas que han vivido en la selva amazónica, mantienen sus tradiciones ancestrales vivas, exhibiendo sus costumbres, tradiciones, rituales y sabiduría, que los convierte en los verdaderos guardianes de la biodiversidad del País y conservando este ecosistema único para las generaciones futuras

http://www.sucumbios.gob.ec/images/imagenes_2014/img_historia_provincia/sucumbios_de-yer.bmp  http://www.sucumbios.gob.ec/images/imagenes_2014/img_historia_provincia/foto2.jpg

 

 

 

 

 

 

 

 

ÉPOCA COLONIAL Y GRAN COLOMBIA; LA PROVINCIA Y REGIÓN ORIENTE

En el tiempo que los españoles fundaron la ciudad de Quito, ya se conocía la existencia de la Provincia de los Quijos, la que posteriormente se llamó Provincia de los Quijos, Sumaco y la Canela o Provincia de la Coca; Este territorio era rico en oro, y los españoles, por su ambición, se lanzaron a la conquista y exploración. Gonzalo Díaz de Pineda fue el primer español que llegó a territorio Quijos en busca del Dorado y la Canela, en septiembre de 1538. Años más tarde, en 1541 Gonzalo Pizarro realizó una nueva exploración que terminó con el descubrimiento del río Amazonas, por parte de Orellana en 1542. El territorio de Sucumbíos perteneció a la Gobernación de Quijos, y más tarde, al cantón Quijos y después al cantón Napo.

El 23 de junio de 1824, la Cámara de Representantes de la República de Colombia, expidió la Ley de División Territorial que dividía a Colombia en 12 departamentos, cada uno tenía provincias y cantones. Quijos fue declarado cantón de la Provincia de Pichincha, en el Departamento 10, llamado Ecuador.

Durante varios años estos territorios estuvieron abandonados; Los misioneros disminuyeron, más bien lo transitaban comerciantes, explotadores del oro y especerías de la Región, sobre todo, pieles, látex y la canela.

El 29 de mayo de 1861, ya en el Ecuador independiente, la Convención Nacional dictó la Primera Ley sobre División Territorial que distribuía el País en quince provincias, una de ellas, "Oriente", que comprendía un solo territorio. Desde entonces se identificó como Oriente a los territorios Amazónicos. Sin embargo, muchas jurisdicciones Amazónicas quedaron aún adscritas a las provincias de la Sierra.

La Provincia Oriente tuvo dos cantones Napo y Canelos. El cantón Napo comprendía desde el río Caquetá hasta el Napo, y otras referencias, la capital de la provincia fue Archidona. El cantón Canelos comprendía los pueblos de Canelos, Sarayaku, Lliquino, Andoas y las tribus zapara y jíbara que integraban las misiones de Canelos, lo que actualmente corresponde al territorio de la provincia de Pastaza.

Durante el primer Gobierno de García Moreno en 1869, se creó el Vicariato de las Misiones Orientales que fue confiada en primera instancia a los Jesuitas, para adoctrinar a los habitantes de la región.

El 27 de marzo de 1897, por Ley de la Asamblea Nacional, sancionada por el Presidente Eloy Alfaro, el 14 de abril del mismo año, se creó la "Región de Oriente" y con este antecedente el mismo Eloy Alfaro en 1899, dicta la "Ley Especial de Oriente", con la que supuestamente se daría a la Región, un trato preferencial. Pero como en la Ley anterior, varios territorios amazónicos continuaron perteneciendo a provincias de la Sierra.

Mediante decreto Ejecutivo No. 25, dado en el Palacio de Gobierno en Quito, con fecha 15 de diciembre de 1.920 y publicado en el Registro Oficial No. 96, del 5 de enero de 1.921, la Junta de Gobierno Provisional dispone “la división territorial de la Región Oriente en dos Provincias y éstas en cantones y parroquias, señalando además los límites de esas secciones denominadas Napo-Pastaza y Santiago Zamora. En lugar de cantones se habla, en esta ocasión, de Jefaturas Políticas. A la Provincia de Napo-Pastaza, se le asigna las Jefaturas Políticas de Sucumbíos, Napo y Pastaza.

Hacia el año 1955 Napo-Pastaza, tuvo 4 cantones:

  1. El Cantón Napo, con 5 parroquias: Tena, (cabecera cantonal); Loreto, Archidona, Puerto Napo y Arajuno.
  2. El Cantón Quijos, 4 parroquias: Baeza, (cabecera cantonal); Papallacta, Virgilio Dávila y El Chaco.
  3. El Cantón Sucumbíos, con 7 parroquias: Santa Rosa de Sucumbíos, (cabecera cantonal); Farfán, Putumayo, Sigue, Cuyabeno, La Bonita y el Playón de San Francisco.
  4. El Cantón Aguarico, 4 parroquias: Rocafuerte, (cabecera cantonal), Yasuní, Cononaco, y Francisco de Orellana.

El 10 de noviembre de 1953, una nueva reforma a la Ley Especial de Oriente, determina la división de la Región en tres Provincias, se mantiene la de Napo-Pastaza y se crean las de Morona Santiago y Zamora Chinchipe. Ese Decreto Legislativo fue publicado en el Registro Oficial No 360, del 10 de noviembre de 1953, durante la Presidencia del Dr. José María Velasco Ibarra.

El 22 de octubre de 1959 y publicado en el Registro Oficial No 963, del 10 de Noviembre del mismo año, en la Presidencia del Dr. Camilo Ponce Enríquez,el Congreso Nacional reforma la Ley Especial de Oriente y divide la Provincia de Napo-Pastaza en Napo y Pastaza. Tena queda como capital de Napo, Puyo capital de Pastaza. Sucumbíos pertenece a la Provincia de Napo.

El 01 de agosto de 1980, mediante ley reformatoria publicada en el Registro Oficial No. 245 del 05 de agosto del mismo año, en la presidente de la República de Jaime Roldòs Aguilera, con la aprobación previa del Plenario de las Comisiones Permanentes de la Cámara Nacional de Representantes, se cambia la denominación de Región Oriental por Región Amazónica Ecuatoriana.

En el decreto se manifiesta que se hace ésta modificación considerando que al pueblo Ecuatoriano le cupo la gloria inmortal de haber descubierto el Gran Río de las Amazonas, hecho acaecido el 12 de febrero de 1542, por el expedicionario Francisco de Orellana e indígenas quiteños, por lo tanto mantenemos el derecho irrenunciable sobre este territorio; Se establece también el 12 de febrero de cada año, como el día de la región Amazónica Ecuatoriana, para ello se menciona que ya anteriormente la  Asamblea Nacional Constituyente de 1944-1945, declaro día nacional del Oriente, el 12 de febrero; y la Asamblea Nacional Constituyente de 1946-1947, incorporó dicha fecha al calendario cívico como feriado local

El 11 de febrero de 1989, fue creada mediante Ley No. 008 y publicada el 13 de febrero del mismo año, la Provincia de Sucumbíos, desmembrándola de la de Napo en la Presidencia del Dr. Rodrigo Borja Cevallos. En primera instancia y aprobado en asambleas y consultas a la población, la provincia se denominaría Cuyabeno con su capital Lago Agrio, pero debido a estrategias personalistas y políticas de los dirigentes del Comité de Provincialización, se cambia el nombre a Sucumbíos, capital Nueva Loja. 

EL 28 de Julio de 1998, se crea por decreto ejecutivo emitido en el gobierno interino del presidente Fabián Alarcón, la Provincia de Orellana, y se publica en el registro oficial N° 372. Inicialmente su nombre iba a ser Provincia de Amazonas, pero ante un potencial reclamo de Perú, se decidió denominarla Orellana, con su capital Francisco de Orellana, (Coca).

LA MISIÓN DE LOS CARMELITAS

Llegaron los españoles y con ellos las misiones religiosas católicas para adoctrinar a los nativos. El territorio del Vicariato Apostólico del Napo, al año 1922 era muy extenso por ello se dividió y sufrió una disminución cuando en abril de 1924 fue creada la Prefectura Apostólica de San Miguel de Sucumbíos y en 1953, mes de noviembre, la del Aguarico.

Sin duda, la Misión Carmelita de San Miguel de Sucumbíos, ha sido fundamental en el desarrollo de nuestros pueblos. El año 1927, un grupo de estos hermanos Carmelitas entran en el Ecuador, con la esperanza de establecer en este país, lugares de culto, oración y labores apostólicas. El 25 de noviembre de 1928 el P. Brocardo fue nombrado Vicario General de la Prefectura Apostólica de San Miguel de Sucumbíos que dependía del Obispo de Ibarra y el 11 de enero de 1929 se firmó el contrato entre el Gobierno Ecuatoriano y el Provincial de los Carmelitas para la evangelización del sector.

Rocafuerte (antiguamente parte de la Provincia de Napo, ahora de la Provincia de Orellana), era el lugar más apartado de la selva ecuatoriana y fue señalado por el Gobierno como centro para la Misión. A través de la hacienda la Providencia, llegaron por un varadero al río Shushufindi y de ahí al Aguarico y aguas arriba pudieron encontrarse con Santa Ana de los Cofanes, población de cofanes que contaba con 89 personas. El antiguo territorio, donde desarrollaban sus actividades, era de cerca de 20.000 km2, comprendidos entre los ríos San Miguel, Aguarico y Putumayo.Desde el día de partida desde Quito, 26 de enero de 1929, hasta el 28 de febrero, día de su llegada a Rocafuerte, fue un mes lleno de acontecimientos.

Un año permaneció la Misión Carmelita en el Aguarico, con residencia en Rocafuerte; Este grupo de religiosos pioneros se desanimó debido a la insalubridad del lugar, el paludismo, las distancias insalvables, el trabajo apostólico era escaso por el poco número de habitantes,por lo que abandonaron el lugar, en  busca de lugares nuevos y más benignos en tan dilatada Prefectura Apostólica.

En esta consideración, se concedió por parte del Gobierno Nacional, que presidía el Dr. Isidro Ayora, la autorización para poder trasladar  la Residencia Misional a otro lugar del mismo territorio de la Prefectura de Sucumbíos. Así del extremo sur, pasaron al extremo norte; a las cabeceras del Aguarico, que tiene su origen en el río Pun y en el Chingual, que recibe las aguas de otros menores, para formar el Aguarico en Puerto Libre y La Barquilla. El 2 de enero de 1930 hacen su entrada en el Pun, donde encuentran un pueblito con 50 casas, con una gente muy acogedora.

En noviembre del año 1931 llega el Monseñor Pacífico Cembranos al Pun (Hoy El Carmelo), para llevar adelante el trabajo de vialidad y colonización en que se habían empeñado los Carmelitas en dicho sector. Monseñor Pacífico, es nombrado Prefecto Apostólico de San Miguel de Sucumbíos, el 21 de mayo de 1937.

VIAS, AEROPUERTO Y MÀS POBLACIONES, DATOS HISTÓRICOS 

Sucumbíos, es el cantón más antiguo de la Provincia, su existencia data de 1.920. El 24 de septiembre de 1933 se fundó La Bonita. Dicho nombre ya no serviría para designar “la quebrada del agua bonita”, como lo habían hecho los caucheros. En adelante se reconocería con él al primer pueblo que los misioneros carmelitas habían fundado en plena selva, a unos 1500 mts. de altitud, en las estribaciones de la Cordillera Oriental Andina, que vierte sus aguas, a través del río Chingual, en la  cuenca del Amazonas. Meses más tarde se inauguraba la primera escuela del sector. Mediante decreto Legislativo del 31 de octubre de 1.955, se crea el Ilustre Municipio del cantón Sucumbíos, lo cual es publicado en el Registro Oficial No. 196, del 26 de abril de 1.957. De esta manera se regula la vida jurídica e institucional de ésta Municipalidad.

En 1937 se constituyó la parroquia Putumayo en la isla cercana entre la confluencia de los ríos San Miguel y Putumayo. El 11 de septiembre de 1953, mediante acta se fundó el pueblo de San Miguel de Sucumbíos. Al cabo de varios años y considerando el crecimiento de los ríos San Miguel y Putumayo que en el invierno se desbordaba e inundaba la isla, se decidió reubicar el centro poblado. Este proyecto llegó a ser una realidad gracias a la ayuda económica del Dr. Velasco Ibarra, presidente de la Republica de ese entonces, el nuevo pueblo tomó el nombre de Pueblo Nuevo y luego de Puerto el Carmen del Putumayo. El 30 de abril de 1969, se publicó el decreto de creación del cantón Putumayo, como parte de la Provincia de Napo y desde 1989 de la Provincia de Sucumbíos. Paralelamente a la creación, del cantón Putumayo fueron elevadas a la categoria de parroquia Palma Roja, Santa Elena y Puerto Rodriguez.

El 15 de febrero de 1.967, el consorcio norteamericano TEXACO-GULF, iniciaba la perforación del pozo Lago Agrio No. 1, en el nororiente Ecuatoriano. El 29 de Marzo de 1.967, la broca del taladro había alcanzado una profundidad de 10.175 pies y el crudo empezaba a fluir. Luego del brote de petróleo en el pozo Lago Agrio No. 1, se perforaron otros pozos y fueron apareciendo nombres en el territorio de Sucumbíos, que más tarde serían lugares de referencia para la población: Bermejo, Shushufindi, Sacha, Auca, Charapa, Parahuaco, Atacapi, Dureno, Aguarico, Cóndor y muchos más.El 13 de abril de 1967, Santa Cecilia se convirtió en parroquia civil.

En 30 de abril de 1969, se declaró parroquia al territorio donde hoy se levanta Puerto Libre, con el nombre de San Pedro de los Cofanes, en honor al Vicario de la Iglesia San Miguel de Sucumbíos. Luego de múltiples gestiones de la Junta Parroquial, subsecretarios del Gobierno Nacional y ciudadanía, el Municipio de Sucumbíos acoge el pedido y en sesión de Consejo se cambia el nombre a Puerto Libre, el día 21 de Febrero de 1985.

En 1970 empezó a construirse el oleoducto transecuatoriano, la carretera Quito-Baeza-Lago Agrio. Desde 1965 la conexión era aérea. La pista de aterrizaje estaba en Santa Cecilia, pequeño núcleo poblacional conformado por unas 118 personas, en su mayoría quichuas y cofanes. La Texaco construye un nuevo aeropuerto con una pista de 1.400 metros. A medida que se incrementa la actividad petrolera, Santa Cecilia llega a ser uno de los aeropuertos con mayor número de vuelos semanales.En 1972 comienza la exportación petrolera y el panorama del noreste amazónico se agita más. Igual en 1977 cuando se dicta la Ley de Colonización de la Región Amazónica que facilita aún más el ingreso de colonos llenos de ilusiones. Lago Agrio se crea como cantón mediante Decreto Ejecutivo suscrito el 20 de Junio de 1979 y  publicado  en el Registro Oficial No. 872 del 11 de julio de 1979, perteneciente a la  Provincia de Napo y a partir del 13 de febrero de 1989 de la  Provincia de Sucumbíos.

La Junta Parroquial de Limoncocha fue constituida el 30 de abril de 1969, legalizada mediante acuerdo ministerial No. 169 del Ministerio del Gobierno, publicado en el Registro Oficial No. 169 del 30 de abril de 1969 en la Presidencia del Dr. José María Urbina Ibarra. El 7 de Agosto de 1.984, Shushufindi es declarado en forma definitiva como cantón, en ese entonces perteneciente a la Provincia de Napo y luego a Sucumbíos. El 18 de Agosto de 1986, entra en vigencia la ley de creación del  cantón Gonzalo Pizarro por el Ministerio de la Ley y se publicó en el registro oficial N° 507 del 25 de Agosto de ese mismo año, mientras ejercía la presidencia  de la República el ing. León Febres Cordero. El 2 de Agosto de 1990, mediante Ley No. 87 publicada en el Registro Oficial Nº 492, crease el cantón Cáscales con su cabecera El Dorado de Cáscales. Finalmente, el cantón Cuyabeno, fue creado el 8 de agosto de 1998, publicado en el  Registro oficial No. 379. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RIQUEZA PETROLERA

Ya se había formado la República y continuaron las expediciones hacia la Amazonía en busca de oro, pero a partir de la década de 1950, grupos humanos (especialmente de Loja y Azuay) llegaron para quedarse porque encontraron mejores opciones de trabajo y crecimiento que en su lugar natal.  Los motivaba los fuertes rumores de riqueza petrolera y la ley de colonización vigente.

Desde cuando se encontró el primer barril de petróleo en la Amazonía, Sucumbíos ha sido el mayor centro productor del hidrocarburo en el país.El 15 de febrero de 1967, se inicia la explotación del pozo “Lago Agrio 1”, el 29 de marzo de 1967 brotaron 2.610 barriles diarios de petróleo.

En 1970 la compañía William Brothers inició la construcción del sistema Oleoducto Transecuatoriano para transportar crudo del Oriente a Balao, puerto de embarque en la provincia de Esmeraldas.En 1971 el presidente Velasco Ibarra promulga las leyes de hidrocarburos y la ley constitutiva de Cepe que entraron en vigencia en 1972.

En 1971 se revisa el contrato original de Texaco Gulf y se obliga a la empresa a devolver al Estado ecuatoriano 930 mil hectáreas.En 1972 más de cuatro millones de hectáreas de la Amazonía y el Litoral estaban en poder de diversas empresas extranjeras.

LLEGADA DE LOS COLONOS A LAGO AGRIO

Atrás del "oro negro", como se le llama popularmente al petróleo, llegaron los colonos. En 1906, ingresa a la zona de Puerto Libre, Pío Quinto Calderón, oriundo de la ciudad de Tulcán, con la idea de buscar nuevos horizontes. Pío, tuvo una familia con cinco hijos, dos de los cuales se establecieron en el sector, Florentino y Campoelías Calderón, dedicados a tareas agrícolas, guías y al comercio. En 1945, Florentino Calderón continuó con la misión de vincularse con los miembros de la comunidad Cofán; Conjuntamente con su esposa Lucía Delgado confeccionaban prendas de vestir, curaban sus dolencias con la quinina, en especial para las mordeduras de culebras. 

En 1950-1960 llegaron los misioneros del Instituto Lingüístico de Verano, algunos comerciantes y buscadores de oro, varios de ellos residentes en Puerto Libre. Los alimentos eran traídos desde Colombia, hasta el Varadero del Río Conejo, donde hoy se levantan las instalaciones del Batallón de Selva 56 Tungurahua (Santa Cecilia).

Por los años 1960-1965, atraídos por el trabajo para la exploración del petróleo, llegan varios colonos al sector donde hoy es Lago Agrio, el primero en llegar fue don Florentino Calderón (el comerciante más conocido del lugar), Idelfonso Muñoz (de nacionalidad colombiano), Miguel A. Rosero, César Peñaherrera entre otros, muchos se establecieron en este sector por tener contratos con la compañía TEXACO-GSI, según se dice, la mayor parte de trabajadores de esta compañía fueron nativos. Se recuerda a los hermanos Alfredo y Ricardo Cerda, capataces indígenas que laboraban para la empresa.

Alrededor de 50 nativos fueron contratados por la compañía GSI, administrada por Idelfonso Muñoz. Con un sueldo mensual de 50 mil sucres se trasladaron desde Limoncocha hasta lo que hoy es Santa Cecilia. Ellos construyeron el campamento y la pista de aterrizaje del helipuerto en Santa Cecilia. La compañía traía los alimentos, maquinaria, enseres y personal en helicóptero. Un grupo de Cofanes radicados al otro lado del río Aguarico y un grupo de indígenas quichuas, se trasladaron abriendo trocha, hasta lo que hoy es la ciudad de Nueva Loja.

A mediados de 1941, cuando el Ecuador enfrentaba un capítulo más de su historia bélica con el Perú, un ex recluta que insistía en enrolarse nuevamente en el ejército, fue enviado a un sector denominado La Bonita, en el alto Sucumbíos. Ese ex recluta era Jorge Añazco Castillo, quien fue designado secretario de la tenencia política de La Bonita y que para cumplir con esta disposición ingresó por la Provincia del Carchi, atravesando la dura cima de la montaña Guanderal, hasta la gran planicie Oriental. Seis años después de estar en La Bonita, y de paso fundar una Escuela, se desplaza a Puerto El Carmen del Putumayo, donde se radica varios años y contribuye a dar un trazado adecuado para el surgimiento de la ciudad; Posteriormente llega a una zona de selva virgen donde técnicos de las compañías petroleras hacían prospección sísmica en busca del oro negro.

Era el año 1967, cuando la compañía Texaco, descubrió el primer pozo petrolero del Oriente Ecuatoriano, llamado Lago Agrio 1.En el año 1964 la Junta Militar de Gobierno dictó la Ley de Reforma Agraria y Colonización que propició otro ingreso masivo de colonos al Oriente. Por 1965-1970 llegaron nuevos colonos provenientes de la provincia de Loja de donde emigraron por la fuerte sequía e impulsados por las noticias de que en el Oriente había una riqueza incalculable de petróleo y que su explotación daría trabajo a miles de compatriotas.

Así muchos lojanos y no lojanos, como don Jorge Añazco Castillo, Erasmo Rojas, Juan Carrión, Julio Marín, Edmundo Jaramillo, Carlos Añazco, Leonidas Morocho, Francisco Segovia, entre otros, permanecieron poco tiempo en Santa Cecilia, luego se trasladaron a Nueva Loja donde ya se empezó a explotar el tan anhelado petróleo.En ese mismo año llegó un grupo de azuayos: Efrén, Emigdio y Salomón Zavala, Artemio y Carlos San Martín y Marco Carrión.

  

 

 

 

 

 

 

 

 

CREACIÓN DE LA PROVINCIA DE SUCUMBIOS.

La Quinta provincia  amazonica tuvo varias  razones para su creación entre ellas, la inmensa riqueza petrolera y minera que hasta entonces poseía la provincia del Napo, así como la localización de los yacimientos petrolíferos. La estratégica configuración limítrofe, la presión poblacional y las imperiosas necesidades básicas insatisfechas obligan al Estado ecuatoriano a un reordenamiento jurisdiccional del territorio en esta zona de la amazonía. Como hemos mencionado, Sucumbíos creció como parte de la provincia del Napo, pero desde 1982 su población manifestó su intención de ser provincia independiente Gracias a las gestiones realizadas por el Comité Pro Creación de la Quinta Provincia Amazónica, presidido por ilustres personalidades de Lago Agrio y de otras ciudades, se logro finalmente concretar tan anhelado sueño.

Este Comité de creación provincial quedó conformado por las siguientes personas:

Presidente                      Jorge Añazco 

Vicepresidente                Fabián Solís 

Secretario                      Carlos Galvéz 

Tesorero                        Emigdio Rojas Marín

Coordinador General       Raimundo Astudillo

Se realizaron varios eventos para recolectar fondos, que eran necesarios para cubrir los costos de los estudios de factibilidad y las continuas salidas a la capital de la República, para dar a conocer a las autoridades nacionales el proyecto en mención.

El concejal Raimundo Astudillo fue el encargado de exponer la tesis de provincialización ante el Consorcio de Municipios amazónicos. El proyecto poco a poco iba tomando cuerpo. A fines de 1984 se publica el primer manifiesto a la provincia y el país dando a conocer el proyecto de creación de la Quinta Provincia Amazónica.

El presidente del Congreso Nacional en ese entonces Dr. Wilfredo Lucero, fijó el 24 de enero de 1989 como fecha para el segundo y definitivo debate del proyecto de provincialización, se instaló el Plenario y se empezó la lectura y discusión de la LEY DE CREACIÓN DE LA PROVINCIA DE SUCUMBÍOS. Se destaca la influencia del diputado Jorge Gónzalez Granda , representante de la Provincia de Napo, en el cabildeo político, a fin de alcanzar el respaldo del gobierno central y lograr los votos necesarios para la provincialización  

El Presidente de la República, Rodrigo Borja, el 11 de febrero de 1989 aprobó mediante Ley No. 008 la creación de la provincia de Sucumbíos, cuya  capital es la ciudad de Nueva Loja - cantón Lago Agrio. La decisión fue publicada en el Registro Oficial No. 127 del 13 del mismo mes y año. Esta jurisdicción constaba en ese entonces con los siguientes cantones: Lago Agrio, Shushufindi, Sucumbíos, Putumayo, Gonzalo Pizarro este ultimo que comprendía las ciudades de Lumbaquí y Cascales, posteriormente se produce la cantonización de Cascales. Tras la creación de la provincia, fue elegido primer Prefecto Provincial, Jorge Añazco Castillo que tuvo como consejeros a Galo Checa, Patricio Córdova, Jorge Cajas, Gilberto Vásquez y Pedro Zambrano. 

La  provincia de Sucumbíos, fue creada con los siguientes registros:

·         Extensión Territorial:  18.327 Km2. 

·         Población 153.372 habitantes 

·         Limites: 

al norte con la República de Colombia  

al sur, con la provincia de Napo; 

al este, con Colombia y Perú; y 

al oeste, con Carchi, Imbabura y Pichincha.

 

ORGANIZACIÓN POLÍTICA ADMINISTRATIVA 

 Con la creación de la provincia en febrero de 1989, paralelamente se crea la instancia administrativa autónoma para gobernar la nueva jurisdicción. Se trata del Consejo Provincial de Sucumbíos, cuyo primer Prefecto Provincial fue el señor Jorge Anazco Castillo, quien duró en funciones hasta 1992; Tuvo como consejeros a las siguientes personas: Galo Checa, Patricio Córdova, Jorge Cajas, Gilberto Vásquez y el señor Pedro Zambrano.

En el inicio de la provincia el HCPS contaba con 8 trabajadores y 17 empleados y con un presupuesto anual que alcanzaba los 74 millones 250 mil sucres, el cual fue aprobado el 27 de octubre de 1989. En la actualidad el personal de la  Corporación Provincial, entre funcionarios, empleados y trabajadores llega alrededor de las 250 personas, con un presupuesto del GPS para el año 2004 de alrededor de 12 millones de dolares.

El equipo caminero, maquinaria, vehículos, personal especializado e idóneo, tanto en empleados, funcionarios y trabajadores, brindan su mejor esfuerzo en la búsqueda de satisfacer las necesidades más apremiantes de las comunidades, en especial del sector rural. Alrededor del 65 % de los recursos que alimentan al Presupuesto General del Estado provienen de la explotación petrolera y más de la mitad de la producción nacional corresponde a la provincia de Sucumbíos. Sin embargo, todas esas cifras no se reflejan en el nivel de desarrollo que tiene la provincia hasta el momento.

Luego se elige como prefecto provincial al licenciado Eliseo Azuero Rodas para el período 1992 - 1996, quien había sido electo diputado en 1990. Luego es reelecto hasta el año 2000, pero a medio período deja esa función para retornar al Congreso Nacional como diputado provincial. En su lugar se posesiona el profesor Osvaldo Villota Mora, quien para el año 2000 se postula a la prefectura y pierde la elección. Durante la campaña política asume la prefectura el señor Ricardo Andi Vargas, quien se desempeñaba como consejero provincial.

Entre 1989 y el año 2000 es la Democracia Popular la primera fuerza política de la provincia, la cual mantiene la administración total del Consejo Provincial de Sucumbíos. Es en el año 2000 que por primera vez gana una nueva tendencia la administración de la provincia a través del Movimiento Pachakutik, con el licenciado Luis Bermeo Jaramillo, Los consejeros que se encuentran en funciones al momento de cumplir 15 años de creación provincial son: licenciado Germán Lima Soto, profesor Pedro Escalante, señora Loly Sevilla, Licenciado Darwin Lozada, doctora Nancy Morocho. Luis Bermeo se desempeña como prefecto del 2000 - 2005, luego de lo cual es electo el Licenciado Guillermo Muñoz, el mismo que permanece en el cargo del 2005 - 2006 por un proceso de distitución, asumiendo la prefectura el licenciado Darwin Lozada, del 2006 - 2009. El señor Orlando Grefa es electo para el periodo 2009 - 2014 y el señor Guido Vargas, triunfa en las urnas y es posecionado como prefecto para el periodo 2014 - 2019

PRESENTE Y FUTURO DE LA PROVINCIA

POBLACIÓN:  176.472 habitantes (Censo 2010)

EXTENSIÓN: 18,612 km2

LÍMITES: Norte: Limita al norte con los departamentos de Nariño y Putumayo, en Colombia, al sur con las Provincias de Napo y Orellana, al este con el Departamento de Loreto, en Perú, al oeste con las provincias de CarchiImbabura y Pichincha

CLIMA: En la parte alta el clima es de páramo, a medida que desciende a la selva amazónica se convierte en húmedo tropical, muy caluroso. Temperatura promedio: 24°C.

UBICACIÓN: Se encuentra ubicada en el extremo nororiental del Ecuador y ocupa un lugar geográfico y político estratégico en el conjunto del territorio nacional. La Provincia de Sucumbíos se encuentra conformada por siete cantones: Putumayo Sucumbíos, Gonzalo Pizarro, Lago Agrio y Shushufíndi, Cáscales y Cuyabeno. Cuenta con 33 parroquias, entre urbanas y rurales, con una población mayoritariamente rural.

LAGO AGRIO, Nueva Loja, cabecera cantonal y capital de la provincia. Parroquias rurales: Dureno, General Farfán, El Eno, Pacayacu, Jambelí, Santa Cecilia.

CASCALES, Dorado De Cascales. Parroquias rurales: Santa Rosa De Sucumbíos, Sevilla.

CUYABENO, Tarapoa. Parroquias rurales: Cuyabeno, Aguas Negras.

GONZALO PIZARRO, Lumbaqui, Parroquias rurales: El Reventador, Gonzalo Pizarro, Puerto Libre.

PUTUMAYO, Puerto El Carmen del Putumayo, Parroquias rurales: Palma Roja, Puerto Bolívar, Puerto Rodríguez y Santa Elena.

SHUSHUFINDI, Shushufindi, Parroquias rurales: Limoncocha, Pañacocha, San Roque, San Pedro De Los Cofanes, Siete De Julio.

SUCUMBÍOS, La Bonita, Parroquias rurales: El Playón De San Francisco, La Sofía, Rosa Florida, Santa Bárbara.  

PRODUCCIÓN

La provincia de Sucumbíos, por su ubicación geográfica y sus riquezas naturales en flora y fauna es considerada como una de las más importantes reservas existentes en el Ecuador. Por esas mismas circunstancias, la mayoría de los suelos de la provincia no son aptos para desarrollar actividades agro productivas y ganaderas, ya que por la excesiva humedad y fragilidad de los suelos, la capa laborable es muy escasa, lo cual no posibilita niveles altos de productividad. Ello, sin embargo, no significa que esta actividad haya sido descartada de los índices económicos. El problema fundamental constituye el monocultivo del café, a lo cual no han sido tratadas otras alternativas sustentables.Se ha probado con la palma, la piscicultura, la crianza de aves de corral, la ganadería, el cacao clonal, el fomento de fincas integrales, entre otras opciones. La situación económica sigue bajo la dependencia del café, cuyos precios son muy bajos y generan una insostenible crisis en el sector productivo. Para ello existe un bono de fomento agropecuario, el cual tampoco significa solución al problema.

 Desde las Unidades Municipales de Desarrollo Sustentable, UMDS, se trabaja con técnicos en distintas áreas de producción con el fin de mejorar la diversificación, producción y comercialización de productos, tratando de generar un valor agregado en beneficio de los campesinos de la zona. A lo largo de la historia, a nivel urbano ha sido el comercio y el intercambio de productos, bienes y servicios el motor del desarrollo de Sucumbíos. La cercanía a la frontera ha posibilitado que se consolide la relación comercial con Colombia, la cual ha decaído en un índice del 70% luego del año 2000 por la aplicación del Plan Colombia, la violencia generada entre los grupos armados en el Departamento Colombiano del Putumayo y el proceso de dolarización en el Ecuador.

ACTIVIDAD ECONOMICA

A parte del petróleo, Sucumbíos tiene una producción agropecuaria y piscícola e importantes reservas naturales.La mayoría del suelo de Sucumbíos es apto para desarrollar actividades agro productivas y ganaderas. A nivel urbano siempre ha existido un gran movimiento comercial porque está en la frontera con Colombia y por la presencia de las compañías petroleras. Sin embargo, debemos indicar que las empresas petroleras ocupan muy poca mano de obra local, los bienes y servicios los traen en su mayoría de otras zonas del Ecuador, es decir las petroleras poco o nada han contribuido al desarrollo del sector.

 Dentro de las actividades económicas en Sucumbíos, mencionamos la escasa producción agropecuaria, el comercio interno y en cierta medida la presencia de las Compañías Petroleras. Los empresarios privados han desarrollado distintas actividades en el campo del turismo, la construcción, la contratación pública y el desarrollo de los gremios profesionales. El reconocimiento como una zona petrolera no significa que esa sea una actividad económica importante para la provincia, considerando que las empresas dedicadas a esta actividad ocupan muy poca mano de obra local y los bienes y servicios son en su mayoría de otras zonas del Ecuador. El apoyo directo constituyen las rentas que se entregan a los gobiernos locales, a través de las leyes 010, 122 y 040, las cuales resultan insuficientes respecto a lo que significa la producción petrolera para el Estado y el porcentaje que se extrae de Sucumbíos.

ATRACTIVOS NATURALES Y TURISTICOS

En cuanto al turismo, existen hermosos parajes y destinos turísticos en la provincia, dentro de los cuales podemos mencionar la Reserva de Producción Faunística del Cuyabeno, la Reserva Biológica de Limoncocha y la Reserva Cayambe Coca.

Es necesario mencionar que urge una organización turística fortalecida y el fomento del ecoturismo por parte de las nacionalidades indígenas de la provincia, como alternativas novedosas y de expansión de este sector. Además las operadoras locales y la Cámara de Turismo se encuentran en camino de fomentar la buena atención al turista y la promoción de los diferentes lugares y atractivos, con todo lo que ello significa. Allí deben sumar esfuerzos los gobiernos locales y la empresa privada, en una conjunción de esfuerzos y de intereses. A pesar que el esplendor de la naturaleza es amenazado a diario por las perforaciones petroleras, Sucumbíos es una provincia bendecida por Dios ya que cuenta con innumerables paisajes, flora y fauna únicos en el mundo.

En Sucumbíos está el volcán "Reventador" (3.562m) y ríos importantes como el San Miguel, Putumayo, límite con Colombia, Cuyabeno, Cofanes, Aguarico y Güepí. Atractivos como las Lagunas de Cuyabeno, la Cascada de San Rafael, el Puente de Tonny el suizo, parque Perla, las Lagunas de Limoncocha, entre otros, atraen a miles de turistas nacionales y extranjeros. Las principales expediciones se dirigen al río Aguarico, en cuyo curso hay algunas hosterías dedicadas al turismo ecológico. Muchos, además, visitan los asentamientos siona, secoyas en los ríos Aguarico y San Miguel.

NACIONALIDADES Y PUEBLO AFRO

En Sucumbíos están asentadas las nacionalidades indígenas: shuar, cofanes, sionas, secoyas, Awà y kichwas, que son los descendientes de los pobladores originales y el pueblo afro ecuatoriano.

Kichwas.-Su lengua es el kichwa, se dedican a la agricultura, caza, pesca, tienen como principales actividades económicas y de subsistencia tradicional la agricultura itinerante de roza y quema en las huertas, además el intercambio de productos y artesanías; En la actualidad han incorporado a sus actividades la ganadería y el ecoturismo, están asentados en Limoncocha, Santa Elena, Playas del Cuyabeno.

Siona.- Pertenecen a la familia lingüística de los Tukano Occidental. Se ubican en las riberas de los ríos Tarapuy, Cuyabeno y Aguarico, actualmente comparten su territorio con los Secoyas. Su economía está basada en la agricultura itinerante, cultivan yuca, maíz, arroz, chontaduro, plátanos, piñas y naranjas, complementan su alimentación con la pesca y en menor medida la caza.

Secoya.-Su lengua es el paicoca, habitan en la comunidad Eno, parroquia Tarapoa. Practican la agricultura itinerante, practican la ganadería artesanal. Su actividad económica se complementa con la caza y pesca. Los principales productos que siembran son: yuca, café, maíz y frutos; además se dedican a la confección de artesanías flechas, lanzas, collares de dientes de animal, coronas de plumas, ollas de barro, etc.

Shuar.- Su lengua es el shuar, se encuentra distribuida en las comunidades de Charap, Iwia, Taikua, se dedican a la caza, pesca y al sembrío de huertas, bajo la técnica de roza y quema rotativa y a la alfarería (artesanías).

Cofán.-Su lengua es el ai-cofán, su actividad económica está basada en la caza, pesca, la agricultura con la siembra de plátano, yuca, cacao; Además confeccionan lanzas, collares, pulseras, aretes con semillas que ofrece la naturaleza. Están asentados en la comunidad de Zábalo en las riberas del Aguarico, Sinanguè, Dureno

Awá.- La comunidad Awá, posibles últimos descendientes de los primigenios aborígenes de esta región, mantienen sus tradiciones culturales dentro de una exquisita vegetación semi-selvática binacional colombo-ecuatoriano.Su idioma es Awapít, pertenece a la familia lingüística Chibcha, forma parte del dialecto Malla de los Sindaguas. Los Awá son hábiles pescadores y cazadores, cultivan preferentemente: plátano, caña de azúcar y yuca.

GASTRONOMIA

Algunos de sus platos típicos son:

·         Ceviche de palmito

·         Maito de tilapia y cachama

·         Chicha de yuca y chonta

·         Mayones, o también llamados chontacuros

GRANDES JORNADAS DE LUCHA

Por  décadas  los gobiernos de turno, no ha atendido como se merece nuestra provincia, los  recursos  para  la  construcción  de  obras  de  infraestructura  no llegaban,  por  lo  que  era  necesario  que  la  población  salga  a  las  calles  a reclamar lo que por justicia y  derecho nos corresponde. Como olvidar las grandes jornadas  de  lucha  protagonizadas  por  nuestro  pueblo  valiente  y  combativo  a través  de la asamblea bi-provincial, sólo  así  hemos logrado ser atendidos, todo lo que tenemos ha sido logrado en el fragor de la lucha popular, nadie nos ha regalado nada.

La lucha de organizaciones campesinas, pueblos indígenas, barrios, de jóvenes, hombres y mujeres, de todos los sectores agrupados en la Asamblea Provincial, en la Asamblea de la Sociedad Civil y en la Asamblea Biprovincial, han logrado concretar ofrecimientos de los gobiernos de turno. Es indiscutible que sólo la lucha organizada y las paralizaciones de esta zona estratégica han sido capaces de concretar acciones y desarrollar propuestas de desarrollo provincial en varios campos, dentro de los cuales podemos mencionar: vialidad, salud, electrificación, educación, servicios generales,telecomunicaciones, desarrollo social, entre otros.

En éste sentido queremos rendir homenaje a toda la población de Sucumbíos,  a los nacidos en ésta tierra querida o aquellos radicados por años, venidos  de las diferentes provincias del  país, valerosos e inolvidables héroes anónimos,   que con  su  decisión,  unidad,  esfuerzo y trabajo han sido el soporte fundamental para el desarrollo sostenible.Los mayores logros que se ha obtenido para esta zona no han sido precisamente, obedeciendo a las caracteristicas económicas descritas,si no mas bien a los eficaces niveles de organización, voluntad, pujanza del pueblo valiente de esta provincia y al apoyo de las autoridades que a su turno, sin excepción, han brindado sus mejores esfuerzos para lograr las conquistas que permitan lograr niveles de vida más dignos.

 

LOS CARMELITAS EN SUCUMBIOS, BREVE HISTORIA

1       Quiénes son los Carmelitas.

2       La aventura misionera de los Carmelitas.

2.1     Rocafuerte

2.2     El Pun

2.3     Puerto el Carmen de Putumayo

2.4     Lago Agrio

3        Labor evangelizadora y de liberación integral

          

1.- Quiénes son los carmelitas

¿Quién no ha oído hablar de la Virgen del Carmen, de hombres y mujeres de la talla de Juan de la Cruz, Teresa de Avila, Teresita de Lisieux, Edith Stein...?

Pues precisamente la gran familia carmelitana es un grupo de hombres y mujeres que desde el s. XIII hasta el día de hoy, dentro de la Iglesia Católica han desarrollado un fino olfato de buscar a Dios en el silencio y la contemplación y de manifestarlo en el duro combate de la vida, de la historia, al estilo de Elías y “los hijos de los profetas” en la cima del bíblico Monte Carmelo. Una historia que siempre ha sido una búsqueda de la justicia y de la vida (Yavhé, es el Dios de la liberación, de la alianza, de la fidelidad, del amor y de la ternura hacia los pueblos oprimidos).

El Carmelo es eso: búsqueda del Dios de la justicia, del amor y lucha incansable por darle a conocer con el ardor y celo de Elías.

Así brevemente y de un plumazo sintetizamos siete siglos de existencia. Siete siglos de búsqueda incansable del verdadero rostro de Dios y servicio a la Iglesia.

El año 1927, un grupo de estos hermanos carmelitas entran en el Ecuador, con la esperanza de establecer en este país, lugares de culto, oración y labores apostólicas.

Corren años difíciles y de prueba para la Iglesia Católica. Son los últimos coletazos de la revolución liberal (1895) y en plena vigencia del Reformismo Juliano (1925). A las leyes de Instrucción Pública (1897), de Registro Civil (1900), del Matrimonio Civil (1902), ley de Beneficencia (1908), ley del Divorcio (1910), que constituían al Ecuador en un Estado Laico, sin relaciones diplomáticas con el Vaticano desde 1899, se unió el 22 de septiembre de 1927 la Nueva Ley de Cultos que en su Art. 1º declara que por el art. 5 de la Ley de Cultos está prohibido terminantemente el ingreso de religiosos extranjeros, individual y colectivo, cualesquiera sea la Comunidad, Orden o Congregación.

¿Cómo podían entrar los Carmelitas en el Ecuador con este ambiente? La respuesta será aceptando una Misión en el Oriente.

2.- La aventura Misionera de los Carmelitas en el Oriente.

Cuando se crea en España la nueva Provincia Burgense de San Juan de la Cruz, el 19 de agosto de 1927, ella nace con clara vocación americana. El Ecuador está en la mira de los jóvenes religiosos carmelitas: Fr. Brocardo Tajadura, Benedicto García, Hieroteo Valbuena y Eulalio Fuentes. El día 15 de septiembre embarcan en Barcelona los tres últimos rumbo a Ecuador. En Panamá se les une el P. Brocardo. Llegan a Guayaquil el día 17 de octubre y el 20 del mismo mes a Quito. El recibimiento por parte del pueblo está lleno de simpatía y calor, lo cual merece una respuesta por parte del P. Hieroteo el día 28 de octubre de 1928, en el diario el Comercio de Quito.   

Así las cosas, el 25 de noviembre de 1928 el P. Brocardo es nombrado Vicario General de la Prefectura Apostólica de San Miguel de Sucumbíos que a la sazón dependía del Obispo de Ibarra y el 11 de enero de 1929 se firma el contrato entre el Gobierno ecuatoriano y el Provincial de los Carmelitas.

¿Qué Misión era ésta?

En “Historia de la Misión Carmelita de San Miguel de Sucumbíos” del P. Luciniano Luis se nos da un lujo de detalles de este territorio de cerca de 20.000 km2, , comprendidos entre los ríos San Miguel, Aguarico y Putumayo.

2.1.- Rocafuerte.

Rocafuerte, provincia del Napo, era el lugar señalado por el gobierno como centro para la Misión, el más apartado de la selva ecuatoriana.

Desde el día de partida desde Quito, 26 de enero de 1929, hasta el 28 de febrero, día de su llegada a Rocafuerte, fue un mes lleno de acontecimientos (pp. 68/70) el P. Benedicto nos relata con lujo de detalles los pormenores de este viaje: Quito, Pifo, Papallacta, Cuyuja, Zaragoza, Alejandría, Baeza... tres días de a pie hasta Archidona. Allí les esperaban los PP. Josefinos. El día 20 de febrero embarcan en Puerto Napo rumbo a Rocafuerte, pasando por la Florida, Venecia, Fénix, Edén, Armenia, Arcadia... llegan a Rocafuerte el día 28 de febrero. ¡Un mes de viaje!

El día 2 de septiembre del mismo año se abre la primera escuela con 10 niños, quienes bajo la dirección del P. Eulalio emprenden sus labores docentes. Rocafuerte tenía en aquel entonces 15 viviendas y un total de 50 personas.

Teniendo como centro a Rocafuerte, a través de la hacienda la Providencia, llegan por un varadero al río Shushufindi y de ahí al Aguarico y aguas arriba pueden encontrarse con Santa Ana de los Cofanes, población de cofanes que cuenta con 89 personas, y hasta una amplia capilla con campanas.

Pero este grupo de religiosos pioneros se desanima debido a la insalubridad del lugar, el paludismo, las distancias insalvables, escaso número de habitantes, por lo que abandonan Rocafuerte en busca de lugares nuevos y más benignos en tan dilatada Prefectura Apostólica.

2.2.- El Pun.

¿Cómo justificar esta precipitada salida de Rocafuerte si la estadía en el Oriente era la condición necesaria para la permanencia carmelitana en el Ecuador?

El P. Hieroteo Valbuena, auténtico artífice de esta historia y negociador nato, lanza una propuesta que a la postre sería la que realmente ofreciera la solución más adecuada para el dilema carmelita:

Iniciar de nuevo la aventura misionera por el Pun, para unos parroquia del Cantón Sucumbíos y para otros del Carchi, y llegar por el valle del río Chingual a la llanura tropical, con lo que conseguirían doble finalidad: adentrarse en la nación de los cofanes y con ello obviar el rodeo Papallacta – Napo - Varadero de la Providencia – Aguarico - Santa Ana de los Cofanes. Claro que entonces tendrían que abrirse una trocha para colonizar, y así explotar la riqueza de esta zona y defender las fronteras de la Patria.

Proyecto ambicioso y utópico. El Gobierno lo estudiará. Esto va a exigir tener dos lugares de residencia carmelita: Quito como sede de la Procura, para gestiones oficiales y apoyo a los misioneros, y Tulcán como lugar de descanso y vida religiosa comunitaria. Así el Pun será la punta de lanza de la acción misionera.

Vialidad y colonización serán las dos coordenadas en torno a las que girará toda la actividad de los misioneros carmelitas.

Es así que el día 2 de enero de 1930 hacen su entrada en el Pun. Encuentran un pueblito con 50 casas, con una gente muy acogedora: les traen huevitos, repollo, habas, papas, les dan una vaquita con su ternerito, un borrego y nueve cuyes. En breve los misioneros reparan la capilla vieja y construyen un nuevo convento, mientras viven repartidos entre la Tenencia Política y casas particulares.

Pronto surgen ideas nuevas: urbanizar el Pun, creando un mercado los días domingos donde se venden los productos de la zona, e imponiendo el uso del sucre como moneda normal, ya que fuera de dos o tres familias, el resto eran colombianos. Se celebran las fiestas cívicas con desfiles, actos culturales para ir creando en las gentes el amor a la nueva Patria, el Ecuador. También instalan una farmacia que provee de lo indispensable a la gente.

En poco tiempo el Pun experimentará un gran cambio, que será obra de todos: del pueblo y de los misioneros.

Muy pronto se emprende con entusiasmo la idea de construir una carretera de 2.50 mts. de ancho: Tulcán, el Pun, el Chingual, la Fama, Sibundoy, la Bonita. El P. Brocardo escribe al Ministro de Oriente presentando todo un proyecto a realizar en un año. ¡Todo quedará en bellas palabras!

A pesar de ello, con la llegada de un nuevo misionero, el P. Pacifico Cembranos, se acelera la construcción del carretero Tulcán - El Pun. Y así, el día 4 de marzo de 1935, llega el primer auto a El Pun. Pero esto no sería más que el comienzo.

Fueron estos años de mucha actividad y gran entusiasmo por parte del P. Pacífico y el P. Hieroteo, en su afán por proseguir con la carretera desde El Pun a La Bonita. A medida que avanza se va dando vida a lugares, visitados anteriormente y bautizados por los románticos caucheros: La Fama, La Alegría, Las Ollas, el Morro, la Bonita, el Ortigo, el Garrapatal, la Barquilla.

El 24 de septiembre de 1933 se funda la Bonita. Dicho nombre ya no serviría para designar “la quebrada del agua bonita”, como lo habían hecho los caucheros.En adelante se reconocería con él al primer pueblo que los misioneros carmelitas habían fundado en plena selva, a unos 1500 mts. de altitud, en las estribaciones de la Cordillera Oriental Andina, que vierte sus aguas, a través del río Chingual, en la cuenca del Amazonas. Con esto, la Prefectura de San Miguel de Sucumbíos se hacía un poco más carmelita. Meses más tarde se inauguraba la primera escuela.

Ese mismo año la Provincia de Burgos ya se plantea asumir plenamente la Prefectura Apostólica, lo cual es aprobado por el Capítulo Provincial en mayo de 1936. Mientras, el P. Pacífico es nombrado Prefecto Apostólico de San Miguel de Sucumbíos el 21 de mayo de 1937.

El 15 de diciembre de 1940 Mons. Pacifico tomó posesión de su cargo. Pero un mes más tarde se plantea la posibilidad de dejar la Misión de Sucumbíos. ¿Qué razones presenta?

1.    Falta de campo evangélico.

2.   Demasiados misioneros en El Pun, lo cual les tentaba a buscar actividades apostólicas en el Carchi.

3.   Los misioneros se dedican a ser “ingenieros y picapedreros" en vez de Carmelitas. En el contrato del 31.1.30 estaba claramente especificado: “vialidad y colonización”.

4.   No hay futuro misionero en Sucumbíos: 2000 habitantes no justifican la presencia de un grupo numeroso de sacerdotes.

5.   La presencia de los Carmelitas en El Pun garantizaba ciertamente su permanencia en el Ecuador; pero con la firma del Modus Vivendi entre la Santa Sede y el Ecuador, se sentaban las bases de unas relaciones nuevas entre la Iglesia y el Estado, que hacían posible permanecer en el país sin necesidad de tener que estar en el Oriente.

Para apoyar aún más esta idea, el mismo Nuncio del Papa en el Ecuador les ofrece la Misión de Esmeraldas y les promete interceder ante la Santa Sede y ante el Gobierno.

Con tales argumentos no es extraño que el 9 de enero de 1941 se firme el decreto por el que se decide dejar la Prefectura de Sucumbíos.

Y sin embargo, hasta el mes de mayo no se enteraron de ello los propios misioneros: “Apenas lleguen los misioneros Capuchinos, los Carmelitas dejarán Sucumbíos”. Pero los Capuchinos nunca llegaron, y los Carmelitas siguieron en Sucumbíos.

Pasados estos años de incertidumbre y una vez decidida la permanencia en Sucumbíos, los misioneros se dedican con mayor empeño a afianzar la labor apostólica.

Se incorporan nuevos sacerdotes: P. Victorino (1942), P. Salvador (1947), P. Bernardo (1947), P. Julio (1949), P. Exiquio (1950), P. Juan José (1950), Hno. Vicente (1950), P. Pedro (1952), Hno. Néstor (1954). Se retiran: P. Eulalio (1947), P. Salvador (1951 por defunción), P. Victorino (1953), P. Juan José (1951), Hno. Vicente (1951).

Pero extrañas cosas pasan, pues de repente desde 1954 y durante algunos años, sólo quedan en Sucumbíos: los PP. Bernardo, Pedro, Julio, Exiquio y el Hno. Néstor Narváez.

Fueron años de desadaptación en los misioneros, debido a la falta de conocimiento de la Misión. Y es que solo vivían en Sucumbíos Alto, nadie conocía el Aguarico. Únicamente los PP. Pacífico y Eulalio hicieron un recorrido de un mes desde El Pun, Puerto Libre, Sta. Cecilia, Conejo, San Miguel, Putumayo, Puerto Asís; del 6 de noviembre al 23 de diciembre.

Sin embargo y a pesar de esta situación, la Misión Carmelita retomará una vez más el famoso proyecto de la carretera Pun - Aguarico; para ello iniciará una nueva labor colonizadora, acompañando en los asentamientos humanos de El Pun, el Carmelo, Santa Bárbara, la Bonita, el Playón de San Francisco, Sibundoy, la Fama, la Barquilla, Rosa Florida, la Sofía, Puerto Libre, San Miguel, Palma Roja.

La obra educadora.

“La obligación fundamental de la Misión será la de establecer centros de enseñanza” (Contrato del 11 de enero de 1929)[5].

Así lo hizo el P. Eulalio que de profesor de teólogos había pasado a ser maestro de niños indígenas en Rocafuerte. Sin embargo en El Pun, a pesar de los buenos deseos, no fue posible colaborar con la educación, debido al carácter laico de la misma. En cambio, el Ministro de Educación concedió al P. Eulalio el título de profesor en La Bonita, donde estuvo dando clases varios años.

Ante la poca experiencia de los Carmelitas en el campo educativo, se intenta (1939) la venida de las Hnas. Carmelitas Terciarias Misioneras. Cosa que no sucedió, pero sí vinieron las Religiosas Mercedarias. El 14 de noviembre de 1948, tres religiosas: Pía Bové, María Amparo Villacís y Rosa Benavides, llegan al Pun en apoteosis triunfal. El día 18 abren las matrículas y el 22 comienzan las clases con 104 alumnas. A partir de este momento la educación de la juventud y de la niñez femenina del Pun y de sus alrededores, tanto del Ecuador como de Colombia, quedó en manos de las religiosas Mercedarias.

Su gran labor despertó pronto la envidia de otras parroquias. Así, el 12 de septiembre de 1954, los moradores del Playón de San Francisco escribían a Mons. Pacífico Cembranos, pidiéndole un colegio de MM. Mercedarias.

Algunos rasgos de la pastoral misionera.

Durante la década de los 40, es evidente la poca actividad misionera desarrollada en la Misión. Es por eso llegan repetidamente quejas del centro de la Orden y la Iglesia.

En la Historia del P. Luciniano, aparecen los cinco rasgos fundamentales de esta precaria pastoral misionera:

1.    Aprecio y valoración de la religiosidad popular.

2.   Opción práctica por la pobreza.

3.   Unión entre evangelización y promoción humana.

4.   Pastoral sacramentalista.

5.   Devociones carmelitanas.

Relevo de un Pastor.

El 18 de febrero de 1955 era nombrado, como nuevo Prefecto Apostólico, el P. Wenceslao Gómez. El 20 de agosto del mismo año entraba en El Pun, ahora llamado El Carmelo. Mons. Pacífico, que cumplía ya 80 años, era llevado el 14 de mayo a Quito, enfermo de cáncer, donde moría el día 3 de julio, en una hermosa mañana quiteña.

De su temple carmelitano y misionero nos da clara razón esta carta dirigida al P. Hieroteo el 8 de mayo de 1951.

La desaparición de Mons. Pacífico Cembranos es el final (pp. 400/401).

La llegada de Mons. Wenceslao, coincide con la elección del P. Ludovico Antoñanzas, como Superior Provincial de los Carmelitas de Burgos. Su larga experiencia vivida por bastantes años en Montevideo es un buen augurio para ver las cosas carmelitas “desde América”.

El P. Ludovico visita la Misión siendo Delegado Provincial (31.7/3.8.56) y deja en todos un buen sabor de boca, por su juicio ponderado. Envía dos nuevos misioneros: el P. Ramón Medina y el P. Mateo Rodríguez. Ese mismo año se incorporarán también a la Misión el P. Eduardo Rendueles y el P. Alfredo Bahillo. Comienza, pues, una nueva etapa, llena de vigor, debido al impulso de los nuevos misioneros: construcción de iglesias, casas para los misioneros, internado en el Putumayo, construcción de un aeropuerto en Puerto Libre, concesión del título de Bachiller a cuatro Padres que estaban al frente de otras tantas escuelas.

A primeros de agosto el P. Anastasio Ballestrero, General de la Orden, visitaba la Misión de Sucumbíos y marchaba con una buena impresión. Y el 11 de febrero de 1960, el pueblo del Carmelo recibía por primera vez a un Nuncio del Papa, Mons. Alfredo Bruniera, el cual quedaba gratamente impresionado por la labor que estaban realizando los 10 padres y cuatro hermanos.

Pero un rudo golpe iba a terminar con este rápido crecimiento entusiasta. El día 3 de julio de 1961 el P. Ramón Medina moría trágicamente en las aguas torrentosas de los ríos Dué y Aguarico, tras una labor pionera entre los cofanes del Aguarico.

Y con él moría también la fundación de Puerto Libre, lugar de avanzada de la Misión, y de contacto con otras culturas: los cofanes y los quichuas.

Poco después se incorporan los PP. Luis Miguel Sedano, Graciano Villacorta, para el Putumayo y la Bonita, respectivamente.

“Se pierde el Carmelo y se abre el Putumayo”

Era un hecho que el Carmelo pertenecía civilmente a la provincia del Carchi. Y a pesar de todos los esfuerzos que se hicieron, no fue posible conseguir que pasara a pertenecer a la oriental provincia de Napo. Además, al crearse la diócesis de Tulcán, desmembrada de la de Ibarra, todas las parroquias del Carchi, incluida la del Carmelo, integrarán la nueva diócesis, recién creada.

 

LOS CARMELITAS EN SUCUMBIOS  - PARTE 02

Los esfuerzos que se hicieron, no fue posible conseguir que pasara a pertenecer a la oriental provincia de Napo. Además, al crearse la diócesis de Tulcán, desmembrada de la de Ibarra, todas las parroquias del Carchi, incluida la del Carmelo, integrarán la nueva diócesis, recién creada.

Muchas fueron las obras realizadas por la Misión en este centro poblado, pero a pesar de todo y ante la inseguridad de estar y no estar en un lugar en litigio, se decidió abandonar el Carmelo el 31 de julio de 1968, hecho que queda recogido en carta dirigida al Obispo de Tulcán el 30 de junio del 67. [1]

Pero... el día 1 de agosto de 1968 un fatal accidente acababa con la vida de Mons. Wenceslao. La avioneta en que viajaba de Cuenca a Riobamba se estrellaba contra un cerro. Por ese motivo, la despedida de El Carmelo y el traslado definitivo hacia el interior se haría el 1 de octubre de 1968.

2.3.- Puerto el Carmen de Putumayo

La creación de este nuevo centro era una tarea pendiente desde hacía mucho tiempo: como una promesa desde el año 1953. Y éste, será uno de los hechos importantes de la etapa de Mons. Wenceslao.

De tiempo atrás, existía un pequeño núcleo de población en la Isla o delta del Río San Miguel, en su desembocadura en el río Putumayo. El día 19 de diciembre de 1956 llegaban al lugar Mons. Wenceslao y el P. Lorenzo García. Rápidamente construyeron una pequeña capilla y una modesta casita, con la colaboración de los indígenas del río San Miguel.

Pero pronto quedó estrecho y reducido el terreno de la Isla, además de tener que soportar las frecuentes inundaciones, las famosas conejeras,. Así que rápidamente vieron la conveniencia de establecer el nuevo pueblo, en un lugar más seguro y amplio, en la margen derecha del río San Miguel.

Para ello, se eligió un Junta de Reconstrucción presidida por el P. Lorenzo García; el Profesor Jorge Arturo, secretario; el Sr. Jorge Añazco, tesorero; el Teniente Político Jorge Reino, y los Sres. José María López Gil y Alberto Angulo, vocales. Con la colaboración del gobierno y las mingas populares se inicia el proyecto. 

El Presidente Velasco Ibarra visitó el nuevo pueblo el 14 de febrero de 1961 y exclamó: “Esto es orgullo del Ecuador!”.

Así pues, en terrenos donados por el Sr. Jorge Añazco, la Misión emprendía la obra gigantesca de la Escuela/Internado: 40 mts. de frente y un poco menos en los lados, formando un rectángulo espacioso. El primero de marzo de 1960 se ponía la primera piedra.

Después de muchos sinsabores y contratiempos, como el hundimiento de dos canoas con 100 qq. de cemento, a finales de 1961 tendrá lugar la inauguración del nuevo centro poblado. El 27 de diciembre se hacía el traslado oficial. Fue una verdadera fiesta.[2]

Otra gran obra de la Misión Carmelita en este período fue la construcción de un subcentro/hospital para prestar un servicio mínimo pero eficaz a los pobladores de las riberas de los ríos San Miguel y Putumayo, con la ayuda de la arquidiócesis de Munich. El 30 de enero de 1968 se concluían las obras.

Otra novedad fue la creación de los Cantones Putumayo y Sucumbíos. El 24 de abril de 1969, el Presidente del Senado estampaba su firma en el Decreto por el que se creaba el nuevo Cantón Putumayo y contemporáneamente el de Sucumbíos.

Otro centro creado en esa época es Palma Roja, desde donde se atendía a los indígenas del río San Miguel[3], con un solo objetivo: “liberar a 60 familias de indios inganos de la opresión en que se encontraban”, según escribe el P. Procurador de la Misión al Ministro de Educación, pidiendo una escuela fisco-misional para Palma Roja el 8 de enero de 1958.

Hay que anotar aquí la presencia del P. Eduardo Rendueles y del Hno. Néstor, pero quien daría el tono sería el P. Benito Díaz, que hacía su entrada en Palma Roja el día 25 de febrero de 1967. El será el alma de todo lo que se haga en adelante: iglesia, residencia, escuela..., que culminarán felizmente el Hno. José Septién y el joven misionero laico Ángel Alegre, semilla ya de un nuevo modelo de Iglesia. Con la cantonización del Putumayo en abril de 1969, se creaba también la parroquia civil de Palma Roja.

Es importante señalar en esta etapa, la presencia de las Hnas. Carmelitas Misioneras al frente de la educación en el Internado de Puerto el Carmen. La gran labor realizada por las Hermanas, tanto en el campo educativo como en el de la salud, se advierte claramente en los testimonio de propios y extraños (cartas del P. Vicente al Ministro de Educación 28.6.58, 7.3.59 y 24.4.59)[4], a pesar de algunos inconvenientes y contratiempos surgidos.

Primero llegaron varias Hermanas españolas, que luego dejarían su puesto a las Hermanas colombianas, a partir del año 1971. Las Hermanas Rosario Rojas, Rita Tobón, Miriam Zuluaga, Aquilina Henao, Marta Uribe, Leonor Cardona, Josefina Acosta, Blanca Irene Zapata entre las colombianas y entre las españolas fundadoras, María Jesús Ariztia, Carmen Salegui, Teresa Murillo, María Luisa González... pasaron por las aulas y la ribera de los ríos San Miguel y Putumayo, dejando un testimonio de vida consagrada al servicio de los más humildes y pequeños.

El día 12 de julio de 1968 se cumplían los 50 años de vida religiosa de Mons. Wenceslao. La fiesta se trasladó al 21 de julio y se celebró en el Carmelo con toda solemnidad. Luego de la fiesta, Monseñor viajó a Cuenca para participar en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. Terminada la reunión tomó una avioneta rumbo a Riobamba... que nunca llegaría a su destino. En el trayecto, una tormenta provocó la caída de la avioneta y la muerte de Mons. Wenceslao. Rescatado su cadáver fue llevado a Quito y enterrado con toda solemnidad y mucho cariño, en la cripta de la Iglesia de Santa Teresita, junto a otros dos grandes misioneros que le habían precedido: Mons. Pacífico Cembranos y el P. Ramón Medina.

Los años de transición: 1968-1970.

En estos años se dan tres acontecimientos que van a marcar definitivamente el destino de la Misión Carmelita de Sucumbíos:

1.    La Conferencia de Medellín, que marcará un cambio impresionante en la nueva evangelización del Continente, con su opción por los pobres y la Teología de la Liberación.

2.   El comienzo de la exploración y explotación petrolera en Sucumbíos y con ella, el inicio de una nueva colonización.

3.   La renovación al interior de la orden de los Carmelitas, siguiendo las orientaciones del Concilio Vaticano II y aplicadas a la Orden en junio/67 y octubre/68.[5]

Por otro lado, en el capítulo provincial celebrado en Burgos en el año 1967, se oía hablar, por vez primera, de Lago Agrio, de petróleo, de colonos... eran las nuevas realidades. El P. Benito Díaz calentaba el ambiente del capítulo a favor de la Misión y sus nuevas perspectivas.

En tales circunstancias es elegido nuevo Provincial el P. Felipe Saìnz de Baranda. Un religioso con marcado acento misionero. Visitará el Ecuador y Sucumbíos en compañía del P. Gonzalo López Marañón, que había sido elegido como Consejero en el mismo Capítulo. La visita durará desde el 4 de agosto hasta el 10 de septiembre de 1969.

Y es así que, regresados ambos a España, el día 31 de julio de 1970 en carta dirigida al P. Gil Rodríguez, Proprefecto de la Misión en ese momento, le comunica el nombre del nuevo Prefecto Apostólico de Sucumbíos, Mons. Gonzalo López Marañón.[6](Carta del P. Provincial 3.7.70).

2.4.- Lago Agrio

El 29 de marzo de 1967 el Consorcio Texaco Gulf daba a conocer al Gobierno ecuatoriano y a todo el país que el petróleo que había brotado del pozo Lago Agrio nº 1 era de la más alta calidad y en cantidad suficiente para barruntar una gran rentabilidad en su explotación. Rápidamente se perforaron otros pozos y fueron apareciendo nombres en el territorio de Sucumbíos, que más tarde serían lugares de referencia en los trabajos apostólicos y misioneros: Bermejo, Shushufindi, Sacha, Auca, Charapa, Parahuaco, Atacapi, Dureno, Aguarico, Cóndor...

Por otra parte, la construcción del oleoducto transecuatoriano (1969), la carretera Quito-Baeza-Lago Agrio (1970) y el nuevo aeropuerto en Lago Agrio, cambiarán totalmente el panorama de la región.

Esto obligará a la Misión Carmelita a tomar nuevas posiciones, trasladando a Lago Agrio la sede de la Prefectura. En un principio (1965) el lugar de llegada  era Santa Cecilia, pequeño núcleo poblacional conformado por unas 118 personas, en su mayoría quichuas y cofanes. La Texaco construirá un aeropuerto con una pista de 1400 metros.

Con la actividad petrolera Santa Cecilia llegará a ser, momentáneamente, el tercer aeropuerto del país, con 110 vuelos semanales. Y el 13 de abril de 1967 se convierte en parroquia civil.

Además, con todos estos medios de comunicación, llegan también los colonos de distintas partes del Ecuador en busca de tierras.[7] Sacerdotes carmelitas como el P. Benito Díaz, Alfredo Bahillo, Antonio Cuervo, Francisco García... serán los pioneros de esta nueva etapa.

3.- En búsqueda de un nuevo modelo de Iglesia

Ya es de dominio común el cambio que supuso para la Iglesia y para las Misiones el Concilio Vaticano II, y su nuevo enfoque: “una iglesia abierta, en diálogo con el mundo y solidaria con las alegrías, sufrimientos, esperanzas, especialmente de los más pobres” (LG, 1).

Luego vendrá Medellín, para toda América Latina (1968), e Iquitos con su encuentro de Pastoral Misionera para la Región del Alto Amazonas. Este último encuentro se realizó del 21 al 27 de marzo de 1971, y estuvo marcado por tres momentos:

1.    Análisis de lo humano en el medio ecológico de la selva: el hombre amazónico.

2.   Iluminación teológica a partir de esa realidad desde las enseñanzas del Vat. II, Melgar y Medellín.

3.   Proyecciones pastorales, fruto de este encuentro entre antropólogos, teólogos y misioneros del Alto Amazonas. Figuras como Gustavo Gutiérrez, Mons. Samuel Ruiz, José Camps y Mons. Valencia Cano, darán contenido teológico y eclesial a este encuentro.

Mons. Gonzalo López Marañón, igual que otros muchos misioneros y misioneras quedaron fuertemente impactados. Quedaba claro que una de las tareas principales de la misión es potenciar las culturas indígenas, no simplemente tolerarlas y mucho menos destruirlas. Se exigía, pues, la encarnación en las culturas.

Al regreso de Iquitos de los tres delegados de Sucumbíos: P. Gil Rodríguez, Hna. Teresa Murillo y el nuevo Prefecto Apostólico, y para poner en práctica las conclusiones se organizaron dos Asambleas, la una en Puerto el Carmen de Putumayo los días 19/28 de abril de 1971 y la otra en el Playón de San Francisco del 22 de agosto al 4 de septiembre del mismo año.

A partir de estas dos Asambleas se dará en los misioneros carmelitas una toma de posición: la mayor parte de los misioneros antiguos se retirarán para dar lugar a otros nuevos que asumirán el reto que presentaba la Iglesia y los nuevos signos de los tiempos: Benito Díaz, Luis Miguel Sedano, José Masache, Carlos Villarreal, Juan Cantero, José Septién, Pablo Gallego, Juan Berdonces, José Mª Arribas, Manuel Landeira, Casimiro García, Luciniano Luis, Aníbal Nieto, Jesús Arroyo, Félix Sáez, José Luis Trueba, etc... todos ellos con renovado espíritu, demostrado en el amor a la Iglesia, irán tomando el relevo de forma que no ocasione traumas en el pueblo de Sucumbíos, un pueblo que dejaba de ser minoría ignorada, para ser noticia en todo el país por la presencia masiva de lojanos, esmeraldeños, bolivarenses, orenses, etc.

Así pues, de 1971 a 1995 será una etapa de intensa actividad misionera: nuevos planteamientos, Asambleas Conjuntas (28 en total, 14 de ellas compartidas con delegados y delegadas de las comunidades cristianas de toda la Iglesia).

Asesores como José Marins y su equipo, Mons. Proaño, obispo de Riobamba, Federico Carrasquilla, Ricardo Antonsich, Pablo Richard, Roberto Carrara, etc... Temas como CEBs, espiritualidad, oración, realidad nacional, sacramentos... Momentos de oración, de estudio, de planificación, etc... todo esto se integraba en forma compacta para hacer de estas Asambleas un lugar de encuentro de misioneros y misioneras, con gentes de las comunidades, y encontrar así el motor del Proyecto Pastoral de la Misión San Miguel de Sucumbíos.

De este modo la Misión Carmelita, en línea con el Vaticano II, Medellín y Puebla irá asumiendo el compromiso de construir una Iglesia cercana al pueblo latinoamericano y ecuatoriano: las Comunidades Eclesiales de Base, las Organizaciones Populares, la formación de animadores y catequistas, en fin, una Iglesia ministerial al servicio de todos, especialmente de los empobrecidos. Nombres como Quito, Ambato, Ballenita, Riobamba, Esmeraldas, Lago Agrio son lugares de encuentro fraterno y comprometido de todos los misioneros y misioneras.

Más tarde surgen por todo el continente grupos de gente que rompiendo los moldes tradicionales de los partidos políticos y sindicatos clasistas, se organizan en torno a necesidades vitales: luz, agua, vivienda, educación, tierra, derechos humanos, movimiento de mujeres...

¿Cómo no estar presente en el resurgir de todos esos brotes de un mayor sentido de justicia. Las semillas del Verbo diseminadas en las luchas, anhelos y aspiraciones de los pueblos... De aquí que las comunidades eclesiales de base, las organizaciones populares serán como los dos pilares sobre los cuales debe caminar el pueblo cristiano en esta hora del Paso del Señor por el Continente.

Una Iglesia que debe ser Comunión y Participación debe reformar sus estructuras para hacerlas más asequibles al pueblo pobre.

Todo esto desembocará en la creación de una pastoral social donde los misioneros laicos y las misioneras, que se forman profesionalmente en el trabajo diario y en los cursos de Biblia, encuentros, retiros, etc. asumen su compromiso:

    Pastoral social diversificada.

·    Oficina de Derechos Humanos.

·    Radio Sucumbíos.

·    Programas de Salud.

·    Defensa de la Ecología.

Y, al mismo tiempo, en la participación de la Iglesia, al lado del pueblo, en los paros cívicos de Lago Agrio:

·    1976 exigiendo la construcción del puente sobre el río Aguarico, destruido por las crecientes del año 1974.

·    1979 exigiendo la creación del Cantón Lago Agrio.

·    1984 exigiendo al Gobierno mayor atención a la Región Amazónica de donde se nutre el 56% del presupuesto nacional.

·    1987 exigiendo la reconstrucción de la carretera Lumbaqui - Baeza, destruida por el terremoto de 1987.

·    1989 exigiendo la creación de la Quinta Provincia Amazónica, con capital en Lago Agrio.

·    1993 exigiendo el agua potable, pavimentación de la carretera Lago Agrio - Quito, hospital.

·    1998 exigiendo carreteras, hospital, agua.

En tales eventos, la Iglesia de la Virgen del Cisne en Lago Agrio, será siempre lugar de encuentro.

Todo esto se iba gestando en las primeras Asambleas Misioneras de Pastoral, donde se plantearía la gran Utopía que iba a orientar todo el trabajo de la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos:“La Promoción integral de la persona desde los pobres por la causa del Reino".

Por cierto, no sin contradicciones y malentendidos. Ya que, algunos gobernantes, autoridades, personal de las FF.AA., técnicos y directivos de compañías petroleras... difícilmente entendieron, frecuentemente nunca, que la vida humana se debe construir desde los valores de la fraternidad, la justicia social, la solidaridad, el respeto a los derechos fundamentales de los pueblos y las personas.

Esto es lo que la Iglesia de Sucumbíos ha intentado hacer. De ahí los ministerios laicales: Animadores de la Palabra, Catequistas, Promotores de Salud, Promotores de DD.HH., Movimientos ecologistas, etc.

Desde 1970, se han dado grandes cambios en Sucumbíos: creación del Cantón Lago Agrio, primero (1979) y luego la Provincia de Sucumbíos (1989); paso de Prefectura a Vicariato Apostólico (1984) y nombramiento de Mons. Gonzalo López, como primer Obispo; y desde 1970, la última etapa, el paso de Misión Carmelita a ISAMIS (Iglesia de San Miguel de Sucumbíos), y la formulación del nuevo objetivo general:

“Lograr una Iglesia viva que impulse una Nueva Evangelización liberadora e inculturada, que desde una vivencia profunda de fe en el Dios de la Vida, desarrolle pastorales específicas (indígena, negra, campesina y urbana) y nos anime junto a las organizaciones populares en la lucha por la transformación de la sociedad y la construcción del Reino de Dios”.

En esta etapa, ha ido creciendo, en forma notoria, la Iglesia local, especialmente a partir de las comunidades eclesiales de base y los ministerios, que organizados en bloques o sectores, integrados por las cuatro o cinco comunidades más cercanas, conforman a su vez las Zonas Pastorales, que ya tienen su propio Consejo de Pastoral Zonal, al frente del cual está un Equipo Misionero; estas Zonas Pastorales, según las distintas nacionalidades o características culturales, conforman las cuatro Unidades Pastorales: Indígena, negra, campesina y urbana, que buscan crear una Iglesia propia, nacida de una verdadera Inculturación del Evangelio de Jesús.

En todo este proceso, la Iglesia ha contado con la colaboración de nuevos misioneros y misioneras, y también de nuevos Institutos Religiosos, que han ido incorporándose sucesivamente, y lo han hecho posible:

Æ Hnas. De la Providencia en Puerto el Carmen.

Æ Hnas. De la Presentación en Aguas Negras.

Æ Hnas. De la Caridad de Santa Ana en Lago Agrio.

Æ Grupos de COIM: laicos, laicas, sacerdotes y matrimonios.

Æ Hnos. de la Sagrada Familia, en educación.

Æ Hnos. Maristas, en la Pastoral Indígena.

Æ Hnas. Carmelitas del Sagrado Corazón, en la Pastoral Indígena y Sevilla.

Æ Hnas. Franciscanas Misioneras de María, en Lumbaqui.

Æ Hnas. Ursulinas en la Sierra.

Æ Misioneros y misioneras de España, especialmente de la Iglesia de Zaragoza con quien se han establecido una relación de hermanamiento, de Francia, de Colombia y, por supuesto, del Ecuador.

Como conclusión, podemos manifestar, que esta Misión que comenzó siendo Carmelita, allá por los años 27, como una semilla pequeña, y que pasó por momentos de duras dificultades, incluso con intentos de abandono, es ahora un árbol frondoso, de Comunidades Eclesiales de Base, Organizaciones Populares y Movimientos apostólicos, a cuya sombra viven y trabajan misioneros y misioneras de diversas familias religiosas, laicos y laicas de dentro y de fuera del país, comprometidos todos y todas por un cambio de estructuras y de corazones.

Al presente, los Carmelitas ya ni son mayoría, ni tienen toda la responsabilidad en la dirección del Vicariato. Se van dando pasos hacia la plena autonomía como Iglesia, con sus propios agentes y ministerios. Mientras los Carmelitas van buscando su propio carisma y su propio ministerio en una iglesia pluralista y ministerial:

Æ Orando la Historia, como actitud de vida y contemplando a Dios en la Historia.

Æ Viendo a María como persona abierta a Dios y cercana al pueblo.

Æ Tratando de que las preocupaciones del pueblo sigan alimentando su vida de fe.

Æ Leyendo la Biblia con ojos nuevos y descubriendo a Dios en la vida del pueblo.

Æ Creando comunidades con un estilo abierto, fraternales y acogedoras.

Æ Uniéndose a la Iglesia del Ecuador, Latinoamérica y el Mundo.

Æ Manteniéndose siempre disponibles para desempeñar las tareas que la Iglesia les requiera.

Este ha sido y será el aporte de amor y de servicioal pueblo y a la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos.

Pablo Gallego Coto, ocd